lunes, 15 de junio de 2015

FUNDAMENTACIÓN DE LA ENSEÑANZA RELIGIOSA ESCOLAR*






Recorriendo distintos documentos de la Iglesia, podría darse una fundamentación del por qué de una enseñanza católica en las escuelas, una implementación de la Enseñanza Religiosa Escolar en clave de una escuela evangelizadora.

      Sabemos que la implementación de la pastoral en la escuela no depende sólo de eventos litúrgicos, horas de religión o actividades recreativas,  sino de una acción sistemática en la vida cotidiana de la misma institución escolar: de sus pasillos y patios, de sus aulas y lugares de encuentro, de la práctica docente, como de las relaciones personales que hacen a la comunidad educativa; de las ciencias y su confrontación con el Evangelio, de la vida cotidiana y la gracia santificante que opera en ella, como de la vida social de la cual somos parte, y el sueño irrenunciable del “Reino venidero” que desde nuestra labor docente queremos edificar.

             La Educación Religiosa para los que tienen fe, es una  manera racional de entenderla, de tener fundamentos del porque cree lo que cree, que responde a la naturaleza humana y su sentido existencial. Para el que no tiene fe,  es una propuesta, una invitación, y la escuela en general tratará de disponer el corazón y las facultades humanas mediante, el testimonio de vida de sus docentes, criterios, en sus propuestas pastorales, el clima institucional, los momentos litúrgicos, las acciones solidarias, las experiencias profundas de Dios, de  sus grupos juveniles, para cuando el Espíritu Santo quiera hacerle llegar el ”Don” de la fe.

             La escuela católica quiere evangelizar, presentar el Kerigma de nuestra salvación, y la escuela toda se empeña en vivir esta misión. La Educación Religiosa  Escolar nos permite llevar cuenta de qué contenidos de la fe han asimilado nuestros alumnos, que los directivos puedan realizar el seguimiento pedagógico correspondiente, revisando las planificaciones, cotejando si se llegó a cumplir con los objetivos curriculares planteados para el año, observar la didáctica y pedagogía del docente. A su vez el docente tiene herramientas objetivas para evaluar, utilizando las distintas posibilidades que nos ofrece el sistema educativo (Actitudinales, procedimentales, conceptuales, etc.)
Queda como trabajo a toda la escuela, encontrar los espacios, las personas, crear el ambiente para que  la "fe curricular", por medio del Espíritu Santo se haga vida en el corazón de los chicos y de la comunidad toda.

          La Enseñanza Religiosa Escolar por su pedagogía, manera de ser evaluada, y el título habilitante para poder brindarla se ubica al mismo nivel pedagógico que las  demás asignaturas. Es por ello que se les debe exigir a los  docentes que estén a la altura de la circunstancia para dictarla. 

                Que con el impulso  del Espíritu Santo y el aporte de todos, podamos acrecentar los valores del Reino de Dios en nuestras escuelas y Dios nos de la gracia de contemplar el encuentro de nuestros chicos con la persona de Jesús: fin último de la Iglesia y por lo tanto de nuestras escuelas católicas.


El artículo esta tomado desde el Departamento de Pastoral Educativa de CONSUDEC (Consejo Superior de Educación Católica).



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